sábado, 9 de agosto de 2008

Estoy contentina (disfruté como una niña)

Estoy contenta, sí, sí, estoy contentina, y mira que aparentemente no me ha pasado nada especial: acabo hace un rato de entrar en casa, mis perras me han venido a saludar y me he puesto delante de la pantalla a escribir unos minutos. Creo que la causa de mi felicidad, como muchos pequeños instantes maravillosos en la vida, ha surgido simplemente por poder disfrutar el momento (y a veces eso no es fácil, no os creáis, que una tiene una cierta tendencia a darle muchas vueltas a la cabeza). Esta noche he asistido a un espectáculo veraniego con mucho “ritmo”, cinco chicas y cinco chicos brasileños haciendo percusión con su propio cuerpo (Barbatuques se llaman), aplaudiendo, soplando, golpeándose el pecho con las manos y taconeando el suelo. Si a esto añadimos voz, una pizca de música de flauta y otra de guitarra sale una mezcla que me hizo vibrar, reírme y mover el cuerpo a ritmo de palmadas.

Para terminar la velada paseé por un mercadillo de puestos ambulantes y me traje para casa algo ciertamente curioso: un rodillo de madera para masajear los pies (en estos momentos mientras escribo estas líneas lo estoy usando, je, je). Se trata de un cilindro de haya estriado, lo sitúas en el suelo, colocas la planta del pie encima de él y lo haces rodar, en teoría estimula puntos que vienen en los libros de reflexología podal y mejora la salud. No sé si esto que os cuento será cierto pero lo que os puedo asegurar es que la sensación que siento en estos instantes es muy placentera.

Bueno, creo que ya es algo tarde así que me voy a mimir, ya nos vemos otro día.

Sigo contentina.

Un saludete a tod@s :-)

1 comentario:

youwoman dijo...

Hola, me alegro de tu contento. También decirte que lo de la reflexología podal es cierto, tiene su base histórica y científica, pero como todo, es mejor experimentarlo por tí misma, asi que sigue usándolo y verás los resultados. Un beso.