miércoles, 20 de agosto de 2008

Lo que no deseo escuchar

Primeros de mes.
  • Una persona se aleja de mi vida. No hemos podido comunicarnos como hubiese deseado. Estoy triste. Me duele algo la garganta. A las dos de la madrugada me despierta un fuerte dolor en el oído derecho y visito urgencias. Prescripción: una semana de antibióticos vía oral y analgésicos.

Segunda semana de agosto.
  • Comienzo a expresarme con el blog. El dolor continua pero con menos intensidad. Visito el centro de salud. Prescripción: corticosteroide con antibiótico vía ótica.

Tercera semana.
  • Casi no me duele pero tengo una sensación de taponamiento en los dos oídos y en la nariz. Llevo unos días reescribiendo un post pero me cuesta trabajo finalizarlo. Vuelvo al centro de salud. Prescripción: vasoconstrictor y antihistamínico vía oral.

Mañana.
  • Iré a visitar a mi médica. Todavía me molesta un poco el oído derecho. Me prescribo dos preguntas: ¿qué es lo que no deseo escuchar en estos momentos? ¿qué necesito expresar?

Estoy en ello… pero no sé si quiero escuchar mis respuestas… no es nada fácil…

domingo, 17 de agosto de 2008

La "manifestación" de mis padres


Ayer he vivido un momento especial para mí, especial por lo inesperado y especial porque lo he compartido con dos personas a las que quiero muchísimo… ayer me he ido de “maniantitaurina con mis padres.

A primera vista este hecho puede que no parezca extraordinario pero nunca hubiese imaginado que dos personas de 86 y 80 años se apunten, por primera vez en su vida, a una manifestación con su hija.

La manifestación la convocaba ANADEL, la cita era a las cuatro y media de la tarde y el cielo se presentaba lluvioso, a esa hora echaban por televisión la final de los cien metros lisos masculinos de las olimpiadas, así que pensé para mis adentros que íbamos a ser cuatro gatos.

Cuando llegué a la plaza mi madre ya estaba allí lista, preparada para el “gran acontecimiento”, pertrechada con zapatos adecuados para una “larga marcha”. Esa mañana le dije “mamá ponte calzado plano que tenemos que andar hasta la plaza de toros” así que vino con unas alpargatas planitas pero coquetas, que a mi madre siempre le gusta ir arreglada, aunque sea a una manifestación.

Me hizo mucha ilusión encontrarla allí, en medio de chic@s a los que le cuadruplicaba la edad y sorprendida porque veía a la policía cerca de nosotr@s. “Mamá”, le dije, “es para que nos abran paso por las calles”… y entonces ella se tranquilizó.

La "mani" estaba a punto de comenzar y mi padre no llegaba, como a las dos nos pareció que se estaba haciendo el remolón, viendo la final de los cien metros, lo llamamos por el móvil y nos dijo que sí, que iba... apareció justo antes de que empezásemos a caminar.

“Mira hija, yo me pongo en medio de tu padre y de ti y me agarro de los dos, que así camino mejor", esa frase me produjo mucha ternura porque veía a mi madre allí, en la plaza, en una situación totalmente desconocida para ella, con las rodillas un poco pachuchas (camina con una cierta dificultad) y sin embargo, a pesar de todo, ella seguía queriendo participar.

La plaza de toros no está excesivamente lejos, pero para una mujer de 80 años la distancia se multiplica así que, a medio camino, mi madre se quedó descansando en una cafetería y se reunió con nosotros un rato después, cuando estábamos concentrad@s al lado de la entrada al coso.

A mi padre ciertas consignas que vociferaban alguna@s asitent@s (a nivel individual) le parecían un poco extremistas, y yo, tengo que reconocer, que le doy la razón, que una cosa es manifestarse y gritar para que no se celebren las corridas y otra, bien distinta, es deslizarse peligrosamente hacia el terreno de la provocación y el insulto a l@s asistentes a la corrida. Creo que para que l@s aficionad@s cambien su forma de pensar y no fomenten, con su dinero, la tortura de animales es muy positivo la concienciación pública en medios de comunicación, la educación en las escuelas, charlas y este tipo de protestas, pero sin llegar al insulto personal.

Globalmente me siento muy feliz de haber participado en la "mani". No me gusta el sufrimiento, ningún tipo de sufrimiento, ni el de los toros, ni el de los animales, ni el de las personas y creo que ya está puesto otro granito de arena para que esta mal llamada "fiesta", que para mí ni es arte, ni cultura, sólo tortura, desaparezca y se extinga en el más absoluto olvido.

Retomando el tema familiar, creo que, de alguna manera, participar en esta concentración nos ha unido más a los tres (quiero mucho a mis padres). Ya de regreso charlamos, debatimos y nos ha servido a todos para comunicarnos y expresar nuestros sentimientos. Deseo que en el futuro compartamos más "manifestaciones" y que pueda de nuevo decir: ¡viva la "manifestación" de mis padres!

Por último me gustaría expresar un deseo: ojalá que este post sirva para reflexionar acerca de lo que sentimos sobre el sufrimiento de los demás y reaccionemos.

Que todos los seres se liberen del sufrimiento.

Un fuerte abrazo :-)

sábado, 16 de agosto de 2008

Vergüenzas fuera

Lista de vergüenzas que me voy a quitar, ilusiones y deseos para los próximos 12 meses:


  • Hablar inglés en público (uff, esto va a costar un poco, siempre me he puesto colorada... post it: apuntarme a la academia)
  • Escribir (más o menos lo estoy haciendo ¿no?)
  • Practicar hidrobic (ya estoy matriculada en el centro, si no se me quita el rubor me dedico sólo a nadar… a ver cuando empiezan las clases)
  • Aprender Batik (me da la sensación que esto va a ser lo mío)
  • Hacer página web (¡qué rabia me da que se me haya olvidado lo que aprendí en su día!)
  • Conocer a una mujer bondadosa ( sin comentarios... bueno uno: lo de bondadosa es una cualidad importante para mí :-))
Trepar por las lianas y subirme a lo más alto de un mástil en una área de juegos destinada a nin@s de 7 a 12 años (me lo pasé como una india jejejeje :-))



  • Ir a una manifestación antitaurina con mi madre (es su primera manifestación y me hace mucha, mucha ilusión... noticia de última hora: se apunta también mi padre :-))
  • ...

Nota: post sujeto a actualizaciones

viernes, 15 de agosto de 2008

Lo que me gusta de mi "ex"

Esto de buscar aparcamiento es bastante pesado, si a esto incluyo las variables de buen tiempo, verano, ciudad turística y parking de una feria, donde acuden miles de personas en un mismo día, la tarea se convierte en una misión casi imposible. Este escenario sería el que hubiese vivido si no llega a ser porque puedo echar mano de mi scooter del alma. Mira que a veces he tenido la tentación de deshacerme de ella porque ya casi no la utilizo, pero cuando valoro esa cuestión siempre me acuerdo que en agosto voy a poder aparcar, delante de la entrada del recinto, al estilo “Speedy González”.

Estos días pasados me fui a la Feria de Muestras con mi “ex” y su novia. Hace tres años y medio que finalizó nuestra relación sentimental, sin embargo, después de más de una década de convivencia, debo ser una de las afortunadas que ha logrado reconvertir ese tipo de relación en una amistad muy maja.

Sigo con la historia principal… el día de la Feria tres personas (mi "ex", su "actual" y la que escribe) nos pusimos contentísimas al poder aparcar nuestros scooters en un periquete.

Durante la tarde estuvimos paseando por los stands, cada una de nosotras teníamos intereses bien diferentes, a mi “ex” le encanta ver los coches, a su pareja (que se ha convertido en muy buena amiga mía en estos años) las motos y yo estaba empeñada en dos cosas: una, en comprar un molinillo de viento con los colores del arco iris para plantarlo en una maceta en la terraza (tengo que rezar para que a una de mis perras no le alcance el hocico y lo destroce como el anterior) y dos, ver si encontraba, de una vez por todas, una amatista para ponerla en el baño. No me va mucho esto de comprar por comprar, mas bien soy una persona práctica, pero los cristales me atraen muchísimo así que ya llevo un tiempo intentando encontrar una piedra, que me “transmita” algo, para colocarla en uno de los baños (en el otro tengo un cuarzo blanco).

Comprado el molinillo y sin la amatista (se ve que todavía no era el día), cuando las tres llevábamos un rato andando, pasamos al lado de una caseta de la hermandad de donantes de sangre y les pregunté a las chicas qué les parecía si realizábamos una donación. Fue en ese momento cuando se empezó a gestar el título de este post… sabéis… lo que más me gustó de mi “ex” fue la expresión de su cara… no se lo pensó, me dijo, totalmente decidida, que se apuntaba a la tarea , como si invertir más de una hora de su tiempo en esperar una larga cola fuese lo más natural del mundo. Dicho y hecho, ella se puso a esperar turno, yo al final no pude hacerlo porque estaba tomando antibióticos (por los oiducos) y su actual pareja, que es tan bonachona como ella, tampoco porque no se encontraba bien.

Después de seguir nuestro paseo ferial ellas se fueron al servicio y yo me quedé esperándolas en un banco. Allí sentada caí en la cuenta de cuantas cosas me gustaban de mi “ex”… no, no estoy enamorada, por coherencia personal si me sintiese atraída de nuevo por ella y tuviese pareja literalmente me apartaría para no causar desunión. Ella y yo finalizamos nuestra relación y en la actualidad tenemos objetivos bien diferentes en nuestras vidas, pero descansando en ese banco focalicé mi atención en todas las cualidades que me gustan de ella y que valoro. Después de reflexionar un poco salieron del servicio y les dije a las dos que iba a escribir un post con el título “Lo que me gusta de mi ex”.

Aunque entiendo que escribir en un blog sirve para diferentes propósitos (entre ellos para desahogarse tras una ruptura sentimental), todos ellos válidos y respetables, en mi caso deseo expresar en este blog sólo las cosas con las que me quiero quedar cuando pienso en la mujer con la que compartí más de una década de mi vida. Elijo quedarme sólo con las cosas buenas, aquellas cualidades que, al recordarlas en un banco de una Feria de Muestras, me hacen creer un poco más en el espíritu humano.

Aquí van las razones por las cuales me gusta mi ex (y hay más ¡eh!)…

  • Me gusta que haya aceptado la propuesta de donar sangre con una sonrisa
  • Que no hable mal de las personas
  • Que sea de “confianza”
  • Que nunca le haya visto engañar a nadie
  • Que siempre ha sido fiel
  • Que puedes contar con ella cuando estás triste
  • Que no miente
  • Que tiene una paciencia infinita
  • Que comparte lo que tiene
  • Que es una persona honrada
  • Que intenta no perjudicar a la gente

Para mí todas esas cualidades conforman parte de mi propia definición de lo que es “ser una buena persona” y estoy feliz con disfrutar de la compañía de amig@s que las poseen.

Por todos las motivos que he enumerado anteriormente me siento afortunada por compartir un día de feria con ella y con su nueva pareja y reírnos las tres un día cualquiera de agosto…

Un abrazo, nos vemos :-)

jueves, 14 de agosto de 2008

Cuencos

Tengo una afición un tanto "peculiar": tocar cuencos de metal.





Ellos vinieron a mi vida “causalmente“ hace unos años a través de un mail que una amiga mía me envió informándome de la celebración de un taller de fin de semana. Un año antes de ese correo yo era una urbanita, una chica racional de ciencias puras con una vida monótona en la que esas actividades “alternativas” no tenían cabida, a pesar de todo recorrí los 30 Km. que me separaban de la ciudad donde se impartía el curso y cuando los oí me quedé fascinada. No me importó no saber tocarlos a la primera, ni tener que viajar mucho más lejos para seguir aprendiendo, lo cierto es que me fundo con ellos cuando los hago sonar o cuando se los toco a alguien (sí, si, ya sé que suena un poco raro eso de “tocar los cuencos” pero hasta hoy no se me ha ocurrido una frase diferente para explicar lo que hago, se admiten sugerencias).

Ellos me ayudaron a soltar la voz y quitarme el complejo que tenía de “experta en desafinación” (tampoco es ahora que sea una soprano pero me defiendo en la ducha ;-) ) y mi experiencia es que contribuyen a conectar con nosotr@s mism@s, con nuestro interior.

De los dos cuencos que podéis oír el más pequeño es mi primer cuenco, para mí su sonido es muy dulce, muy de “corazón”. Le acompaña otro que al tocarlo conjuntamente me transmite mucha serenidad

Deseo que os gusten :-)

lunes, 11 de agosto de 2008

Mi microcosmos

En determinados momentos, cuando me gusta contactar conmigo misma, me siento en una parte de la terraza que es especial para mí, justo al lado de la palmera.

La esquina de la terraza es el lugar más abrigado del viento, cuando el día se presenta soleado me siento apoyada en la pared y me dedico simplemente a observar, en otras ocasiones comienzo a jugar con mis perras. Tengo tres perras, una de ellas es una caniche ya un poco anciana cuyo único objetivo en el mundo es capturar la pelota que le lanzo. Ella puede jugar de esa manera durante más de una hora sin agotarse lo más mínimo (la que termino exhausta soy yo), eso sí, con permiso de la labradora, cuyo único afán es capturar el juguete y quedárselo para ella sola. La verdad es que a veces le agradezco que no nos dé la pelota ni a la caniche ni a mí y así descanso un poco.

Siempre desde pequeña me han fascinado las palmeras, supongo porque crecí viéndolas justo al lado de las casas de indianos que pueblan Asturias y siempre que puedo me rodeo de ellas.

La palmera de la terraza es especial para mi, cuando la observo con detenimiento, sentada en el suelo, se despliega ante mi un microcosmos mágico en el cual dejo volar mi imaginación… si elevo la vista al cielo y observo, sus hojas me parecen estructuras gigantescas, el tronco, en el centro del mundo, simula una cordillera inmensa desde donde nace un árbol de la vida. Al norte del continente florece una jungla tropical de árboles y helechos que se intenta extender hasta la cima de una montaña, en el oeste se hallan las casas de l@s poblador@s (de los que nadie ha podido dar cuenta de su aspecto) y una rana gigantesca, pero de aspecto bonachón, saluda a l@s viajer@s que se atreven a explorar las suaves colinas. Hasta donde mi vista alcanza, las praderas verdes con pequeños árboles salpican el paisaje…

Hoy no he podido sentarme a contemplar uno de los infinitos mundos que conforman mi universo pero me hace ilusión mostrároslo.

Un abrazote :-)

sábado, 9 de agosto de 2008

Estoy contentina (disfruté como una niña)

Estoy contenta, sí, sí, estoy contentina, y mira que aparentemente no me ha pasado nada especial: acabo hace un rato de entrar en casa, mis perras me han venido a saludar y me he puesto delante de la pantalla a escribir unos minutos. Creo que la causa de mi felicidad, como muchos pequeños instantes maravillosos en la vida, ha surgido simplemente por poder disfrutar el momento (y a veces eso no es fácil, no os creáis, que una tiene una cierta tendencia a darle muchas vueltas a la cabeza). Esta noche he asistido a un espectáculo veraniego con mucho “ritmo”, cinco chicas y cinco chicos brasileños haciendo percusión con su propio cuerpo (Barbatuques se llaman), aplaudiendo, soplando, golpeándose el pecho con las manos y taconeando el suelo. Si a esto añadimos voz, una pizca de música de flauta y otra de guitarra sale una mezcla que me hizo vibrar, reírme y mover el cuerpo a ritmo de palmadas.

Para terminar la velada paseé por un mercadillo de puestos ambulantes y me traje para casa algo ciertamente curioso: un rodillo de madera para masajear los pies (en estos momentos mientras escribo estas líneas lo estoy usando, je, je). Se trata de un cilindro de haya estriado, lo sitúas en el suelo, colocas la planta del pie encima de él y lo haces rodar, en teoría estimula puntos que vienen en los libros de reflexología podal y mejora la salud. No sé si esto que os cuento será cierto pero lo que os puedo asegurar es que la sensación que siento en estos instantes es muy placentera.

Bueno, creo que ya es algo tarde así que me voy a mimir, ya nos vemos otro día.

Sigo contentina.

Un saludete a tod@s :-)

jueves, 7 de agosto de 2008

A cambio de nada

5, 4, 3, 2, 1… “A cambio de nada” surgió de mi cabeza sin proponérmelo.

Como comienzo de blog desearía deciros, a l@s que habéis llegado hasta aquí, que espero poder compartir con vosotr@s una parte de mí “a cambio de nada”, tal cual soy... pero no me entendáis mal, los comentarios, las críticas, las sonrisas, aunque sea a nivel virtual son muy bienvenidas, para mí son regalos que me trae la vida.

Deseo que tanto vosotr@s como yo disfrutemos de esta aventura conjunta que consiste en expresar sentimientos, vivencias, opiniones, deseos, desencantos… “a cambio de nada”, sólo porque nos apetece mostrar una parte de nuestro ser a la persona que está al otro lado del monitor y que esta vibre con nuestras palabras. Un abrazote para tod@s. Ojalá tengamos un magnífico día. :-)